top of page

GB · 0012

14 X 2025

01:11

Collectio Gabinetum

Alma Sánchez

*

Transmutación

⌖

El poder de la transmutación.


La actitud de preguntar supone la aparición de la conciencia; de la conciencia, ese desgajamiento del alma. María Zambrano  


Vers. 13:31


¿Quién no ha pensado en el instante más pertinente e incesante en el que la consciencia abraza con tanta fuerza el alma despojada de todo? En ocasiones,... pero solo en esos momentos en los que la vida, la existencia y las consecuencias que nos habitan son una pequeña parte minúscula y necesaria para desprenderse de ellas forma parte de ese despertar de la conciencia.


Porque,... ¿qué es lo cociente que no depende tanto de lo consciente?  ¿Qué es lo irremediablemente físico o matemático que corresponde de forma literal a lo filosófico y aún más a lo psicológicamente correcto?


Hay pensamientos alados que viajan a tantísimos kilómetros de distancia que a medida que recorren esa distancia matemática se transmutan. Transitan tanto recorrido, uno sinuoso, curvilíneo, lleno de recovecos y grietas, habitado por destellos y embriones que surgen de la nada, convivido entre el espacio circular e interlineal que combinan tantas cuestiones, como dudas, respuestas, silencios, ausencias y lamentos largos y extensos.


Ahí es donde el cociente madura y se convierte en una consciencia que deja a un lado la catarsis, la sinergia y se convierte en un estado aún más elevado del que se imagina. El alma, el ego, el cuerpo, la mente,... quedan a un lado más supletorio. Quedan destinados a ser meros espectadores que protagonistas. Pues en esencia no sólo somos eso, ya que todo eso se construye por muchísimas más cosas y que son las que dan forma al ego, al cuerpo, al alma.


Dependiendo de como convivamos y construyamos unos andamiajes mentales y constructivos, lo demás será una mera consecuencia bella, mágica, única y especial en la forma más pura del ser. Pero los sentimientos, los deseos más impuros e impíos, los anhelos más primarios y más viscerales que viajan por el mundo físico, los gestos llenos de amor, de cariño, de perduración, de compañía, de sentido, todo eso es lo que llena de magia, energía, vibración, frecuencia y sintonización. Puesto que una caricia llena de magia, un texto dedicado a una persona desconocida, alimenta el alma.


Le distribuye el alimento que recorre poco a poco cada resquicio del cuerpo, flotando entre células, sangre y aire constreñido en pequeños vasos que combinan esencia con sustancia y vacío. Llevo más de dos décadas, para ser exactos 26 años, trabajando con el mundo energético y espiritual, es uno que mi alma ansía y abraza cada día más, porque forma parte de esa naturaleza más primitiva, más gnóstica, más primeriza. Y nunca olvidaré quién fue mi mentor y como eso fue el paso a que mi consciencia vaya evolucionando cada día que pasa.


Porque nunca olvidamos lo que hace más de 20 años comenzamos a creer, comenzamos a sentir, a experimentar. Nunca olvidamos quiénes somos. Sólo nos construimos por la memoria histórica que nos acompaña durante toda la eternidad. Y esa construcción proviene de recuerdos, de vivencias, de experiencias, de amores compartidos, de sentimientos y vínculos.


Mi mentor fue quién me ayudo a construir de forma natural y con un halo de intriga, deseo y amor un camino de luces, de sombras, de medias verdades, de enlaces eternos, de vínculos álmicos y deseos imposibles de olvidar. De conexiones, de almas, de llamas, de relaciones que nos prenden por dentro y hacen que bailemos a la luz del fuego como nuestros orígenes lo hicieron y lo representaron de la forma más auténtica posible.


Porque,... ¿quién dijo que nosotros mismos no tenemos el poder absoluto de transmutar y metamorfosear a lo largo de nuestra historia?  ¿Quién dijo que nuestra alma no tiene alas para elevarnos aún más alto de lo que realmente podemos llegar y así viajar entre el universo, el tiempo cuántico y el espacio más imperecedero?

bottom of page