Sobre Alma
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La mirada que dio origen a Eiquia.
Mi nombre es Alma.
Soy ilustradora, escritora y fotógrafa, y desde hace años exploro la relación entre naturaleza, simbolismo, memoria y transformación a través de la ilustración botánica, la escritura y la observación del mundo que me rodea.
Eiquia nació de una necesidad muy sencilla: crear un lugar donde todas esas disciplinas pudieran convivir sin separarse unas de otras.
Porque nunca he entendido la ilustración sin la observación.
Ni la escritura sin la experiencia.
Ni la naturaleza como un simple paisaje.
Para mí, cada especie, cada bosque, cada sendero y cada estación forman parte de un mismo lenguaje que intento comprender y traducir mediante el dibujo, la fotografía y las palabras.
Un camino construido con el tiempo
Mi recorrido comenzó mucho antes de que existiera Eiquia.
Durante años he desarrollado proyectos relacionados con la ilustración, la escritura, la divulgación y la creación de contenido, colaborando en distintas publicaciones e iniciativas que me han permitido seguir aprendiendo y creciendo como artista.
Con el paso del tiempo comprendí que todas esas experiencias compartían un mismo origen, aunque entonces todavía no supiera nombrarlo.
Ese origen era la contemplación.
La necesidad de observar antes de crear.

La naturaleza como lenguaje
Gran parte de mi trabajo nace del tiempo pasado en el campo.
De caminar sin prisa.
De detenerme ante una hoja, una corteza, un insecto o una flor.
De llenar cuadernos de notas antes de comenzar una ilustración.
Ese proceso de observación es el que da sentido a todo lo demás.
Las acuarelas.
Los textos.
Las fotografías.
Los cuadernos de campo.
Y también los proyectos editoriales que poco a poco van tomando forma dentro de Eiquia.
Un proyecto en constante crecimiento
Hoy Eiquia continúa evolucionando.
Cada viaje, cada cuaderno, cada nueva especie documentada y cada texto escrito amplían este archivo vivo que sigue creciendo con el tiempo.
Más que un lugar donde mostrar obra terminada, Eiquia es un espacio donde compartir el proceso completo de creación.
Porque, muchas veces, la historia que hay detrás de una ilustración resulta tan importante como la propia ilustración.